Al Año Nuevo*
Querido DosMilOnce:
Llegas en el mejor momento. El2010pasódemasiadorápidocomop araponerlesignosdepuntuación. ¡Vaya! Qué mejor que un nuevo año para ponerle espacios a la vida que permitan pensar... o hacer como que...
Dicen que eres, para los chinos, el año de la liebre, de los intuitivos, pacientes y sensibles... Así que por eso ya te quiero. No creas que soy mujer fácil... No, señor.
Te cuento un poco de tu antecesor. Él y yo hicimos algo así como un "delicioso desastre" aderezado con las especias de viajes, el calor de otros humanos, la emoción de los nuevos.
Dejó en mis bolsas de mano algunos agujeros que no pueden remendarse. Las finanzas más o menos sanas y cicatrices que no se van aunque el hematoma ya no esté.
No la conoces, pero 2010 fue el tercer año sin ella y quizá el que más doloroso, pero tu predecesor dejó una habitación renovada y una paz en este atiborrado corazón.
Tendrás que competir con las idas al cine y los viajes... ¡Los viajes! Un montón. A San Juan, con la Virgen; a la playa, por enésima; a Monterrey, con sus malitos, a México, con sus paseos Bicentenarios, y a León, a recoger sonrisas.
Lidiarás con la preocupación, hoy ya, aunque tengas apenas tres días, de pasar más tiempo fuera que dentro del diario. 2010 le dejó gran parte de su tiempo y, pese a muchas alegrías, quizás alguien afuera lo estuvo esperando y no lo vio.
Al 2010 lo terminé como empezó: soltera, que no sola. Tal vez te toque conocer al misterioso acompañante del tren sin rumbo en el que viajo todos los días.
Te advierto que también enfrentarás la impaciencia, estrés y la adicción a la cafeína y, sí, a la red. Ahí ¿podrías darme alguna asesoría? : /
Pero vuelvo ya al recuento. Cambié de aspecto, aunque eso no es tan novedoso, más bien una costumbre, y me sentí guapa. Atractiva, deseosa y, por qué no, deseable. Nada hay de malo con un poquitito de vanidad.
Escribí poco para mí o por mí, así que ahí tienes otro reto.
En fin. 2010 fue un buen año. Dije adiós y bienvenid@ muchas veces...
Así que, bienvenido, querido 2011. Digo que te quiero porque Alguien ya me permitió conocerte, lo que agradezco. Y porque quiero pasar contigo el resto de mi futuro inmediato. Deja que descubramos más días juntos.
Acomódate, cobíjate bien, porque siempre se les ocurre llegar en invierno. No quiero que te enfermes.
Tuya hoy y mañana,
Morita.
PD. Debes mandar la inspiración más temprano... : )
*_*_*
*Nota a mis tres lectores: Lamento la tardanza. Apenas conocí al 2011 y no quería asustarlo escribiendo a unas horas de su llegada. Abrazos y que su 2011 sea tan bueno como el mío.
Llegas en el mejor momento. El2010pasódemasiadorápidocomop
Dicen que eres, para los chinos, el año de la liebre, de los intuitivos, pacientes y sensibles... Así que por eso ya te quiero. No creas que soy mujer fácil... No, señor.
Te cuento un poco de tu antecesor. Él y yo hicimos algo así como un "delicioso desastre" aderezado con las especias de viajes, el calor de otros humanos, la emoción de los nuevos.
Dejó en mis bolsas de mano algunos agujeros que no pueden remendarse. Las finanzas más o menos sanas y cicatrices que no se van aunque el hematoma ya no esté.
No la conoces, pero 2010 fue el tercer año sin ella y quizá el que más doloroso, pero tu predecesor dejó una habitación renovada y una paz en este atiborrado corazón.
Tendrás que competir con las idas al cine y los viajes... ¡Los viajes! Un montón. A San Juan, con la Virgen; a la playa, por enésima; a Monterrey, con sus malitos, a México, con sus paseos Bicentenarios, y a León, a recoger sonrisas.
Lidiarás con la preocupación, hoy ya, aunque tengas apenas tres días, de pasar más tiempo fuera que dentro del diario. 2010 le dejó gran parte de su tiempo y, pese a muchas alegrías, quizás alguien afuera lo estuvo esperando y no lo vio.
Al 2010 lo terminé como empezó: soltera, que no sola. Tal vez te toque conocer al misterioso acompañante del tren sin rumbo en el que viajo todos los días.
Te advierto que también enfrentarás la impaciencia, estrés y la adicción a la cafeína y, sí, a la red. Ahí ¿podrías darme alguna asesoría? : /
Pero vuelvo ya al recuento. Cambié de aspecto, aunque eso no es tan novedoso, más bien una costumbre, y me sentí guapa. Atractiva, deseosa y, por qué no, deseable. Nada hay de malo con un poquitito de vanidad.
Escribí poco para mí o por mí, así que ahí tienes otro reto.
En fin. 2010 fue un buen año. Dije adiós y bienvenid@ muchas veces...
Así que, bienvenido, querido 2011. Digo que te quiero porque Alguien ya me permitió conocerte, lo que agradezco. Y porque quiero pasar contigo el resto de mi futuro inmediato. Deja que descubramos más días juntos.
Acomódate, cobíjate bien, porque siempre se les ocurre llegar en invierno. No quiero que te enfermes.
Tuya hoy y mañana,
Morita.
PD. Debes mandar la inspiración más temprano... : )
*_*_*
*Nota a mis tres lectores: Lamento la tardanza. Apenas conocí al 2011 y no quería asustarlo escribiendo a unas horas de su llegada. Abrazos y que su 2011 sea tan bueno como el mío.
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