Siempre siento que algo olvido

Siempre siento que algo olvido.
La bolsa, el celular, las llaves... Si me subo al camión, toco mi mochila miles de veces, la abro y reviso en tres ocasiones si llevo todo. Pero esto no es una manía, ¡no, señor! Creo firmemente que tengo Alzheimer temprano, lagunas mentales, amnesia crónica.
El colmo fue el miércoles pasado. Cansada, el único estado anímico que no se me olvida, llegué a casa con la intención de meterme en cama y no salir de allí hasta el día siguiente.
Abrí la reja, ingresé mi cuerpecito, cerré la puerta que da a la calle y... Busqué.
Me enfrasqué en una localización imperiosa de ese ruidoso llavero que siempre se esconde de mi. Lo busqué por varios minutos y nunca lo hallé. Me sentí anciana.
Con cuidadito me senté a esperar a mi príncipe azul que, cabe aclarar, también perdí. Y no llegó.
Encontré el llavero justo encima del mueble de la entrada, después de una hora de espera, a la luz de la luna, en el momento en el que llegaron los señores del hogar.
Siempre siento que olvido algo, insisto. Espero nunca olvidarme de ti.

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Comentarios

Anónimo dijo…
Muy bueno, suele ocurrir, cuando uno está más apurada y se empieza a manifestar el amigo alemán.

Pup
Anónimo dijo…
es hermoso como tejes el tema, pero tan estremecedoras son las últimas puntadas que me hace ver que es un pandemia, hace no mucho algo parecido le ocurrió a mi hermana, 2 ocasiones en la misma semana, a mi novia hace unos días.

el Alemán está entre nosotros y se ha de llevar a las mujeres, ojala que fuera gay que soy buga según dicen mis amanerados conocidos

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