Lluvia

Hoy llovió en Monterrey. Olía a tierra mojada y a caos vial y a la ropa tendida empapada.
Hoy comí pollo y recordé los sabores de hace 10 años, cuando vivía aquí y acudíamos juntos, incluso ella, a ese restaurant.
Hoy vi sonreír a Mateo y me convertí en la mujer más dichosa del mundo. Hoy apagué un teléfono celular (y no me morí).
Barrí, trapeé, lavé pañales y sentí que sé hacer más que sólo escribir y preguntar. Hoy no me maquillé.
Fui a misa y elevé un pensamiento por ti, para que te acuerdes de mi. Hoy, hace tres años -que parecen más- todavía estabas aquí. También lloré, pero poquito, después de comer.
Hoy llovió en Monterrey y yo no duermo por ahora en un comal ni parezco salchicha de hot dog. Me acordé de escribir y lo hice por ti, porque recordé que siempre te lo dedico, donde quiera que estés.
Te amo pero no voy a llorar. El cielo lo hizo hoy por mi.
*-*
"La dejaste volar y tus ojos lloraron hasta doler, pero sólo tú sabías que así tenía que ser".
Cuidándote, Bebe.

Posted by Picasa

Comentarios

Oliva León dijo…
A mi me hiciste llorar. Gracias por este texto, Rebe.
monica_herrejon dijo…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
monica_herrejon dijo…
dicen que los bebes pequeños, como mateo, sonrien porque platican con su angel. yo le dije a mateo que le pida al suyo que le presente a su tía María. y estoy segura que muchas sonrisas son por ella :D te quiero

Entradas más populares de este blog

¿Por qué?

Un domingo de madrugada (sonaba mejor en mi cabeza)

Letras juntas